YOGA HORMONAL:

Despertando la energía vital

Es una técnica muy útil para aumentar los niveles de energía sexual y mantenerse joven, radiante y vigoroso. No está directamente relacionada con el Tantra, pero tiene un “enfoque tántrico” al no ser un método rígido pues permanece abierto a los descubrimientos que podamos ir haciendo a medida que lo practicamos. La edad y la sexualidad están íntimamente ligadas. Aferrarse a la juventud implica que uno debe buscar nuevas fuentes de potencia o de atractivo físico y lo que sabemos sobre la vejez está plagado de prejuicios en relación con la actividad sexual. En el mundo hay muchas personas que enseñan y practican métodos donde la palabra “hormona” late como un aviso luminoso que se enciende y apaga. El enfoque de Gustavo al sistematizar su método se basa en su propia experiencia a través de la observación de sus propios niveles de testosterona y también de sus hormonas femeninas, estrógeno y progesterona, por medio de exámenes de sangre trimestrales y a través del estudio de las investigaciones que avalan científicamente cómo las glándulas, especialmente las sexuales, ovarios y testículos y las demás endocrinas como las adrenales, hipotálamo, páncreas, paratiroides, tiroides, pineal, pituitaria y timo, secretan más hormonas no solo dando más vitalidad, sino que previniendo una serie de enfermedades asociadas con la vejez, como artritis, artrosis, reumatismo, diabetes, presión alta osteoporosis, pérdida de masa muscular y un sinnúmero de otras dolencias. Además, su método contribuye a aliviar síntomas asociados con la andropausia, desequilibrios hormonales, reglas irregulares y dolorosas y menopausia. La menopausia, como se sabe, tiene efectos de orden emocional y físico. Desde el punto de vista emocional la mujer puede sentirse irritable, depresiva y tener cambios bruscos de humor e insomnio; fisiológicamente, puede perder pelo, tener problemas de piel, bochornos, sequedad urogenital y dolores articulares. El Yoga Hormonal es una alternativa natural a la terapia de reemplazo hormonal que tiene efectos colaterales adversos para nuestra salud. El método es muy efectivo en aquellas mujeres que tienen problemas de infertilidad y es beneficioso también para combatir la depresión, ansiedad y estrés. En el caso de los hombres, no solo los que están pasando por la andropausia, sino que los más jóvenes sometidos al constante estrés del trabajo, soluciona muchas veces problemas como falta de apetito sexual, disfunción eréctil y eyaculación precoz.

Las glándulas endocrinas, a medida que envejecemos dejan de funcionar eficientemente y la respuesta a cualquier forma de estrés físico o mental es más débil. Las glándulas son muy importantes para una óptima actividad metabólica, siendo una de las más importantes la tiroides. Su hipo-funcionamiento es común en la vejez. Otras glándulas que dejan de funcionar adecuadamente son la pituitaria y las adrenales. La disminución de su actividad, sumada a una disminución general de energía, nos hace propensos a las infecciones. La baja marcada en la libido y vitalidad general es consecuencia de la disminuida actividad de las hormonas testosterona y estrógenos.

Yoga Hormonal combina perfectamente con Prana Shakti, pues incluye movimientos donde se usa “Bhastrika” y “Kapalabhati”, dos técnicas respiratorias que activan todo el organismo. Muy importante para desarrollar el método fueron las enseñanzas que recibió Gustavo del doctor en medicina alopática y monje australiano Swami Mahadevananda de la Escuela Satayananda, de Bihar, en especial el uso de ciertos Mudras como “Khechari” y “Ashwini”. La técnica implica un trabajo específico sobre las gónadas y las otras glándulas endocrinas. Gustavo enseña esta variante de yoga hace cinco años, aunque su método había sido sistematizado hace 10. Se dice que hay que enseñar con el ejemplo: A su edad es comprobable cuán efectiva es la técnica.