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Gustavo Ponce y su hijo Tin Tin

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FUNDADOR

Nació en Santiago en 1947. Es fundador de Yogashala (dos sedes en Santiago) y Canal Om Wellness by the Sea, cerca de Los Vilos. Es también uno de los pioneros de yoga en Chile: en 1996 introdujo en Chile los estilos Iyengar, Ashtanga Vinyasa y Viniyoga, que estudió en India directamente con sus creadores, los maestros B.K.S. Iyengar, K. Pattabhi Jois y T.K.V. Desikachar, respectivamente. Ha desarrollado cuatro estilos de Yoga: Axis, Dynamic, Sattva y Prana Shakti. Es autor de 15 libros, habla cinco idiomas y formado a cientos de profesores en Chile y el extranjero y continúa sus estudios y emprendimientos con renovado vigor.

Gustavo Ponce vivió 33 años fuera de Chile, 20 de los cuales los pasó en Japón y el resto entre Estados Unidos, Europa y la India. Es un viajero empedernido: ya llenó 18 pasaportes con visas de todo el mundo. Tenía apenas 11 años cuando en una librería de textos usados cercana a la Plaza de Armas encontró un libro del autor indio Selvarajan Yesudian “Yoga y Deporte” que cambiaría su vida. Nadie en esa época había oído hablar de yoga cuando él ya practicaba con la ayuda de ese libro. Aproximadamente en la misma época comenzó a estudiar con inmigrantes japoneses artes marciales como Judo, Aikido y Kobudo, disciplinas que practicó hasta los 35 años, cuando debido a una caída que sufrió compitiendo en Japón tuvo que abandonar estas disciplinas.

A partir de ese momento, el Yoga pasó a ser su verdadera y gran pasión.

En 1972 hizo su primer viaje a la India por un período de seis meses e inició formalmente sus estudios. Además de los maestros indios mencionados, Gustavo Ponce estudió con otros como Shri J. Yogendra y su esposa Hansaji de Mumbay, Sharath Rangaswami (nieto dePattabhi Jois quien recientemente cambió su apellido a Jois), Kausthub Desikachar, hijo de T.K.V. Desikachar, Ramanand Patel, Dona Holleman de Holanda, Donna Farhi, Shiva Rea, Angela Farmer, Sarah Powers y Eric Schiffmann de USA, Swami Ekananda de Chile, Swami Digambar de España y Per Winther de Noruega, entre muchos otros. De hecho, es uno de los pocos profesores en el mundo que ha estudiado directamente con tantos maestros indios conocidos en el mundo entero.

Gustavo Ponce fue Embajador de Chile en Japón hasta 1990. Después estuvo a cargo de una empresa multinacional en Bélgica hasta 1995. Regresó brevemente a Chile en 1996 para fundar Yogashala, cuna de la mayoría de las escuelas de Hatha Yoga que actualmente existen en el país. Fue entonces cuando la práctica de yoga salió de los círculos esotéricos y se instaló en la comunidad como un camino seguro para conseguir calma mental a través del manejo de las energías del cuerpo.

En 2003 se produjo un punto de inflexión en su vida: Fue diagnosticado con cáncer al sistema inmunológico, un Linfoma No Hodking, con una sobrevida entre 7 y 8 años. Se sometió a un intenso tratamiento que superó exitosamente. Durante su enfermedad creó Sattva Yoga y Prana Shakti pensando en los efectos terapéuticos de ambos métodos pues había resuelto desafiar las estadísticas aplicando todos sus conocimientos para mantenerse en este mundo el mayor tiempo posible haciendo lo que mejor saber hacer: enseñar y propagar el yoga tanto en Chile como en el extranjero.

Gustavo Ponce dirige personalmente los cursos de formación de profesores que tienen lugar en Yogashala y Canal Om desde el año 2000, siendo esto un gran aporte para la difusión del yoga en Chile y en los países vecinos.

Cartas del maestro Iyengar

Gustavo Ponce conoció a B.K.S. Iyengar en 1985 y a partir de ese año y hasta el 2000 estuvo yendo anualmente –hasta tres veces por año– al Ramamani Iyengar Yoga Institute (RIMI) a estudiar directamente con el maestro y sus dos hijos, Prashant y Geeta.

En 1994, Gustavo Ponce recibió de manos del propio B.K.S. Iyengar su certificado de profesor. En su libro “Yoga, la ciencia del Cuerpo y del Alma”, recuerda así el momento: “Un día en que me encontraba practicando en la gran sala, Pandu, su secretario, me fue a buscar. Guruji quería verme en su oficina de inmediato. Al verme, con una gran y pícara sonrisa me tendió el diploma. Pandu inmortalizó con una foto la ocasión. Fue una experiencia conmovedora, pues nunca busqué un diploma ni rendí un examen. Mi maestro simplemente observó mi práctica y conducta durante nueve años”.

La relación entre el maestro Iyengar y Gustavo Ponce se prolongó por más de dos décadas. A continuación se transcriben tres cartas:

Carta_01

28 de Junio de 1996
“Muchas gracias por tu carta. Me causa gran alegría prestar mi nombre para el Instituto que estás abriendo en Chile; espero que el Iyengar Institute of Chile brille propagando el arte de la sanación y la prevención de las aflicciones que afectan a tanta gente. Siempre serás bienvenido aquí y te deseo lo mejor.
Pandu escribirá el resto de las cosas en esta carta,
Cariñosamente”,
B.K.S. Iyengar.

Carta_02

3 de Mayo de 1999
“Mi querido Gustavo Ponce,
Como has sido mi estudiante y has sido entrenado en nuestro Instituto, estoy seguro que has trasmitido en forma meticulosa el arte del yoga que es una bendición para toda la humanidad para los siguientes milenios. Te deseo mucho éxito en tus esfuerzos por hacer mi forma de practicar yoga atractivo  para todos los lectores.
Con mis mejores deseos”,
B.K.S. Iyengar

Carta_03

22 de Agosto de 2005
“Querido Gustavo,
Recibí tu carta. Cuando el doctor te permita viajar al exterior, eres bienvenido a visitarme. Aprecio tu invitación para ir a Chile, pero como tú sabes, hace tiempo que ya no viajo al extranjero. Solo por causa del lanzamiento de mi último libro, “Light on Life” fui obligado por Rodale Publishers a viajar a Estados Unidos. Por ese motivo estoy viajando a Estados Unidos, de lo contrario prefi ero quedarme en casa.
En relación a otras cosas, cuando estés aquí podemos hablar sobre ellas.
Como siempre, con mis mejores deseos para ti. Cariñosamente”,
B.K.S. Iyengar